Tengo impotencia que hago

Acabas de descubrir que tienes problemas para tener una erección o que la tienes pero no puedes mantenerla, probablemente padeces de impotencia. Veamos qué es y qué hacer.

Desde antiguo se ha considerado al hombre como tal cuando era capaz de mantener una relación sexual, cuando era capaz de satisfacer a su pareja. El denominado "saber popular" ha establecido esta premisa que ha calado en nuestra especie hasta el momento presente.

Este conocimiento popular -sobre todo en temas de sexualidad- suele estar equivocado así, por ejemplo, se considera que un hombre es más o menos potente y resuelto sexualmente cuando mayor es el tamaño de su pene. Los estudios demuestran que esta creencia es falsa. Físicamente, las zonas sensibles están en el exterior y, por tanto, el poder introducir más o menos trozo no va a hacer disfrutar más y sí puede producir incomodidad.

Aunque existan errores de concepto debidos a la educación (o falta de la misma) también es cierto que -por educación - muchas parejas se sienten atraídas por los machos bien dotados.

El punto concreto sobre el que versa esta bitácora (cómo mantener la erección) tiene que ver no con el tamaño sino con el punto primero: la capacidad de tener una erección para luego avanzar en conseguir mantenerla durante tiempo de una manera fuerte.

Puede que un día tuvieras problemas en tener una erección, puede que pensaras que era el típico gatillazo y que pasaría, puede que esta misma situación se haya reproducido en otras ocasiones y sientas como cada vez es más frecuente. Puede también, que no notes especiales dificultades en tener una erección pero, una vez estás en materia, esta erección no tiene la fuerza ni dura lo suficiente para completar la relación (no eres capaz de mantener la erección). Estas - probablemente - ante un caso de impotencia o disfunción eréctil y lo normal es que te preguntes


¿Qué hago si tengo impotencia?



Lo primero que debemos considerar es que la impotencia puede responder a tres orígenes distintos:
  • Traumatismo: en este caso una lesión ha roto el sistema de comunicación del cerebro con el miembro o el miembro ha tenido una lesión y no puede físicamente ponerse en erección. No es probable que este sea tu caso, pues te habrías dado cuenta.

  • Físico: En esta clasificación tradicional se encuadran dos conceptos que, a nuestro entender, son totalmente distintos:
    • Enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, etc. Enfermedades que pueden tener como síntoma lateral la pérdida de erección.
    • El consumo de sustancias, principalmente fármacos para tratar otras enfermedades y drogas legales o ilegales.

  • Psicológico: No tenemos ningún trauma ni problema físico que justifique la impotencia, esta responde a que nuestro cerebro no está remitiendo las órdenes correctas. 

Como vemos la impotencia puede ser un síntoma que informe de un problema distinto y, físicamente, más grave, por tanto lo primero será ir al especialista.

Si estadísticamente los hombres tenemos una dificultad mayor que las mujeres en acudir al médico (acudimos un 20% menos, cuando deberíamos acudir con la misma frecuencia), cuando estamos hablando de temas que tienen que ver con la sexualidad, este porcentaje se dispara en nuestra contra.

Hemos sido educados en un pudor irracional y nos cuesta comentar este tipo de problemas pero, el primer paso que deberemos dar antes de plantearnos cómo mantener la erección es cómo tener la erección. Antes de pensar en más deberemos asegurarnos de tener el principio controlado.

Recordar que ignorar un problema no lo resuelve y debemos acudir al especialista para que nos informe del origen de nuestro problema y de las posibles soluciones.




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